chico te miente

¿Tu chico es sincero?

¿O le gusta demasiado mentirte?

Nos guste o no, casi todos los tíos -incluso los mejores- mienten de vez en cuando y rompen esa inquebrantable ley de la sinceridad en la pareja. Evidentemente, hacerlo sobre algo importante puede ser imperdonable y suponer el fin de la relación.

Pero si lo que oculta son detalles sin tanta importancia -como cuando afirma tener que quedarse currando hasta tarde la noche en que tu madre celebra su cumpleaños o se sale por la tangente en cuanto le preguntas el motivo de su mal humor durante todo el finde- es muy probable que hacerte daño no sea su intención. En ocasiones, los hombres cuentan mentirijillas para evitar conflictos. Muchas veces prefieren no contarte la verdad para evitar discusiones entre vosotros.

Aunque parezca que no tiene mucha importancia, puede molestarte. Así que, la próxima vez que tu intuición te diga que huele a quemado, utiliza estas estrategias para conseguir una confesión voluntaria.

 

Haz que baje la guardia

Intenta que se sienta cómodo y estará más dispuesto a soltarlo. Para que la sinceridad funcione en vuestra pareja un truquo es situarete frente a él, a cierta distancia. Por ejemplo, si tu chico está sentado en el sofá, colócate en el suelo a unos dos metros, nunca totalmente pegada a él. ¿Por qué?

Cuando un tío se encuentra nervioso, los límites de su espacio personal se amplían. Sentarte en un nivel más bajo le indica que la conversación que vais a tener no es amenazante. Si, además, en lugar de estar frente a frente, te colocas en una posición que forme cierto ángulo con respecto a la suya, la situación le resultará aún menos intimidante.

Empieza la conversación con una pregunta general relacionada con la mentira. Por ejemplo, si sospechas que se ha escaqueado de hacer algo que le pediste, puedes decirle: "¿Qué tal te fue con eso que me dijiste que tenías que hacer?". Mientras tanto, finge estar ocupada en otra cosa, zapeando en la tele o mirando algo en tu portátil. Le será más fácil hablar porque sentirá que lo que has comenzado es una conversación normal y no un interrogatorio.

 

Evita las acusaciones

A continuación, consigue que diga la verdad sin comportarte como una fiscal, lo que quieres es sinceridad, ¿no?. Es decir, sin plantear un enfrentamiento directo. Por eso debes intentar que tu voz no tenga un tono acusatorio. Di estas seis palabritas mágicas: "¿hay algún motivo por el que...?" y completa la frase con lo que sea que te preocupa.

Por ejemplo, "¿Hay algún motivo por el que no quieras venir conmigo a la fiesta de Sonia?". No lo interpretará como una acusación sino como una solicitud de información. Si se sigue escaqueando, añade "¿De verdad?", con tono suave, indicando tu perplejidad, pero sin parecer enfadada, porque entonces se cerrará totalmente.

 

No le hagas sentirse culpable

Procura que se sienta a salvo haciendo hincapié en que no le "castigarás" por su mentirijilla. De esa manera habrá muchas más probabilidades de que sea honesto contigo. Y no olvides darle las gracias por decirte la verdad: "Te agradezco que hayas sido sincero. Sé que siempre lo haces y eso es algo que admiro de ti". Captará la indirecta. Y esperemos que no vuelva a hacerlo.

Etiquetas: chicosconsejosparejarelación

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS