sermala

¿Eres mala?

Conseguir lo que quieres a menudo exige encontrar el equilibrio entre pisar fuerte e ir por la vida de puntillas.

"Las chicas buenas van al cielo... y las malas van a todas partes", decía Mae West, entonces ¿ser mala es bueno? Algo de razón tenía, porque en la vida con frecuencia nos enfrentamos a situaciones que nos obligan a sacar nuestro lado más feroz. Pero cuidado con pasarte de la raya y comportarte como una malota, puede ser contraproducente. Si cruzas la línea que separa ser decidida a ser mala, es decir, una bruja, te puede salir el tiro por la culata. Atenta a las situaciones que te planteamos... y su resolución.

 

Cuidado con las amigas

Enfréntate a esa amiga que te pone de los nervios... y conserva la dignidad para que no te gane la partida. Pongamos que estás harta de una amiga que nunca pone el dinero suficiente para pagar su parte de la cuenta cuando vais a cenar juntas. Adoptar una actitud pasiva/agresiva -refunfuñar, pero no decir nada- puede enviarle la señal de que estás enfadada, aunque es poco probable que soluciones el problema. Ser mala no significa estar renegando todo el día. Deja de decir "uy, creo que hay alguien que no ha puesto pasta suficiente" No servirá de nada porque, al no dirigirte directamente a la parte culpable, le permitirá escaquearse y no darse por aludida. En otro sentido, te pasarás demasiado si montas  un número, de esta manera no conseguirás nada. Levantando la voz justificas que se ponga a la defensiva y no reconozca su error.

Utiliza un tono de voz firme y claro -nunca hostil- y di algo como: "me parece que has calculado mal. Lo siento, pero no me llega el dinero para pagar tu parte de la cuenta". De esta manera le recriminas su actitud, pero tienes la elegancia de achacarlo a un error involuntario, así que no se puede sentir atacada. Ser mala dentro de ser una persona buena, significa no perder los nervios o le darás una excusa para contraatacar. Si notas que te enfadas, esto es lo que debes hacer: deja de hablar y respira hondo; te tranquilizará.

 

Más persuasión y menos presión...

Conseguir que otra persona entienda tu punto de vista requiere talento y sutileza en lugar de fuerza. ¿Estás molesta porque tu chico no pasa suficiente tiempo contigo? Explícaselo bien y con calma. Si te limitas a regañarle no llegarás lejos: omites lo que no te gusta y no le das ninguna pista de cómo puede solucionarlo.

Te pasas si te subes a la parra y le sueltas: "puede que necesitemos poner un poco de distancia" como castigo. Arriesgas mucho porque tal vez te tome la palabra... Así que ojo con hacer amenazas tontas (y que no sientes), no conseguirás más que perder credibilidad, porque ¡sabe perfectamente que no las vas a cumplir! Y, además, le retas a un juego de poder.

Centra tu crítica en cómo te hace sentir, no en sus errores. Puedes decir: "Sé que tu jefe no es muy comprensivo, pero creo que no pasamos suficiente tiempo juntos". De esta manera no le culpas a él de todo. Luego sugiere: "Te echo de menos. ¿Por qué no nos vamos un fin de semana juntos?" Acabas de regalarle el ego, así que estará más receptivo a escucharte y a tomar medidas para resolver el problema.

Etiquetas: amigasconsejosparejarelación

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