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Perder la lubricación, ¿la recuperamos?

A ellos les preocupa que dejes de lubricar si tardas demasiado. Descubre las soluciones.

La mayor parte de las mujeres, a pesar de seguir excitadas, empiezan a perder la lubricación después de una larga sesión de sexo, especialmente cuando hay un preservativo de por medio y no puede lubricar bien. Por eso algún genio inventó el lubricante con base de agua. Al incorporar esta sustancia en tu actividad sexual no sólo evitarás la sequedad, sino que también incrementarás las sensaciones.

Si el usar preservativos convierte a tu chico en un corredor de maratón (por lo que tarda en llegar a la meta), prueba esto: antes de llegar a la penetración, que se ponga en la mano un poco de lubricante (del tamaño de una moneda de dos euros), que se frote las manos para calentarlo y te estimule manualmente. Puedes devolverle el favor haciendo algo frecuentemente infravalorado: un masaje en los genitales.

Su excitación irá en aumento e, incluso con el preservativo, no tardará mucho en alcanzar el clímax. Tan sólo asegúrate de prestar la debida atención a todas sus zonas erógenas. Porque, según los hombres consultados, a veces las mujeres se concentran tan sólo en el pene y se olvidan, por ejemplo, del escroto. Puedes incrementar su placer acariciándole tambiénel perineo -el área que está entre el ano y el escroto- justo cuando se encuentre a punto de alcanzar el clímax.

O prueba este truco aún más creativo: ponle un preservativo con textura con la parte rugosa hacia dentro y, entonces, dale el masaje. Resulta especialmente excitante porque es novedoso e inesperado y, además, crea mucha fricción.

Cuando te encuentres lo suficientemente excitada y puedas lubricar con normalidad, como para que te penetre, ponle un nuevo preservativo (una vez hayáis usado el primero dado la vuelta ya no es seguro usarlo durante la penetración) y añade un par de gotas más de lubricante a la goma para que te ayude a mantener la humedad.

Si empiezas a notar sequedad porque no lubricas bien durante el acto, tomaos un descanso y usad el lubricante para disfrutar de la "penetración por fuera", es decir: él te puede poner un poco entre los muslos o en la parte baja de la espalda y rozar su pene contra tu piel resbaladiza mientras continuáis besándoos. Será una nueva sensación para ambos que, seguro, querréis repetir.

Etiquetas: amorconsejosparejasexo

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