parejaperfecta

¿Existe mi pareja perfecta?

Aunque parezca imposible, puedes encontrarla.

Para conseguir a tu pareja perfecta debes hacer una lista completa y pormenorizada de cómo tiene que ser este príncipe azul. Empieza escribiendo una lista de la cualidades que debería tener tu pareja perfecta. Detente a describir su carácter. Imagina su presencia física y relata sus características.

 

¿Qué quieres compartir?

Asegúrate que incluyes todos los hobbies, proyectos, compromisos o pasiones que te gustaría que compartiéseis. Al fin y al cabo son las cosas que hacen que una relación de pareja sea duradera. Haz una lista de momentos o vivencias que te gustaría compartir. Lo que se te ocurra para que tanto él, como tú con él y la vida en común de ambos, se te haga presente.

 

Redefínela

Cuando tengas tu lista, revísala y vuelve a revisarla en las próximas semanas. Irás añadiendo detalles, definiendo más sus características o irás quitando otras porque al fin y al cabo resultan contradictorias. Recuerda que no se trata de hacer una lista de la compra para diseñar el hombre perfecto, ni de introducirte en un videoclip neorromántico; de lo que se trata, es de vivir a tu pareja, de sentirla y experimentarla, para que al fin, acabe llamando a tu puerta.

 

Sé honesta

Antes que nada has de ser honesta contigo misma. ¿Me gusta todo esto que apunto sobre él o sólo lo creo?, ¿no estaré respondiendo a arquetipos que se me han grabado a fuego por mi educación, por convenciones asumidas por mi círculo de amigas, a lo que se espera de mi por ser como soy?, ¿realmente quiero un chico sensible y romántico a mi lado, o lo que realmente necesito y me llena es un hombre sobrio, seguro de sí mismo y que demuestre su fanático amor por mi con dirarias, intensas y concienzudas sesiones de cama? Profundiza: qué quieres realmente, qué necesitas; escúchate.

 

A compartir

Esta impresión espiritual ha de ser verdadera y profunda, es la base sobre la que vas a "trabajar" para hacer que tu pareja perfecta entre en tu vida porque, como vas a lograr que se manifieste, es viviéndolo, sintiendo la magia de estar junto a él en tu día a día. Sé tú con él compartiendo momentos y situaciones de todo tipo; el especial sentido del humor que compartís, visualiza incluso sus enternecedores defectos... Creando un ahora con él, no una ensoñación para un futuro hipotético, sino una experiencia espiritual, vivida en presente. Vive cómo te hace sentir.

 

El hombre adecuado

Es esta experiencia de él dentro de ti misma la que va a acabar invocándole, y hará que reconozcas a tu pareja perfecta en cuanto le tengas frente a ti. Con el tiempo ya ni tendrás que leer tu lista, estarás inmersa plenamente en tu relación de pareja. Esto hace que en ti se manifieste un espacio que no es sino una presencia, la de él contigo, la de vuestro vínculo. Al experimentar esa presencia estás creando no sólo una intensa fuerza energética sino el perfecto estado en el que podrás recibirle cuando venga a ti. Tú misma decidirás dejar de salir con hombres que en el fondo sabes inadecuados, sentirás que ya no tienen lugar en ti, que ese lugar está reservado para una inminente llegada; sentirás que ya no estás sola. A la vez tienes que estar receptiva a conocer a otros hombres, naturalmente.

 

¿Me completa?

Es una verdad tan vieja, tan pura y tan intuitiva que ha sido promulgada desde el principio de los tiempos por los más elevados sacerdotes budistas, o los ancianos lakotas más cercanos a la iluminación y que ahora confirma la física cuántica. Somos energía espiritual, somos seres que son y emiten energía según una naturaleza propia y específica. Y como tales tenemos nuestra media naranja, nos corresponde otro ser que completa ese flujo energético nuestro y al que nosotros completamos. Esa otra persona que nos hace transcender, paradójicamente, haciéndonos ser más nosotras mismas que nunca, porque estamos en plenitud.

Al imaginar el estado en que quieres vivir, al proyectar toda esa armonía, todo ese amor, es el universo; la naturaleza, (la realidad, si prefieres), la que tiende a compensar esa demanda, a proveer esa demanda siguiendo tu pauta energética, completándo el círculo que tú has creado, que tú has abierto. Haciendo caso de tu llamada. No te engañes, apoyados en sus simples principios inamovibles, en su impostada fortaleza ante la ausencia de respuestas, tras sus corbatas polvorientas, en sus botas de trabajo, con la misma inquieta tristeza (que además están programados para negar, los pobres), ellos nos están esperando como nosotras les esperamos a ellos.

Etiquetas: amorconsejosparejarelación

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