dinero igual a felicidad

¿El dinero da la felicidad?

La felicidad no se compra, al contrario: es la clave para llamar al dinero. ¿No te lo crees?.

Sabemos que el secreto para incrementar tus arcas personales es ser feliz. Sí, pero sin dejar nunca de aspirar a más. Ya advertía Aristóteles que la virtud se halla "en el justo medio entre el exceso y el defecto", de manera que la felicidad llevada a su máxima expresión tampoco es adecuada para una cuenta bancaria saneada. Aunque pienses que el dinerín te da por sí mismo la felicidad, ¿estás segura de que solucionaría la mayor parte de tus problemas? ¿No estás siendo demasiado materialista?

Muchos así lo creen, algo que Fernández Romero discute: "creemos que todos nuestros problemas son cuantificables en dinero". El sociólogo Emilio Luque añade que "la sociedad se basa en un vínculo monetario [...], en el intercambio de mercancías por dinero"; por tanto, el patrimonio "está asociado de manera directa en nuestra mente a la seguridad. Y la seguridad es un requisito de la felicidad".

Es cierto, la seguridad nos hace sentir menos vulnerables, pero ¿no deberíamos valorar otro tipo de cuestiones en cierto momentos de la vida? ¿Hay alguna cualidad que nos puede hacer que seamos más felices sin tener que necesitar o desear sí o sí más dinero para ello?

 

¿El dinero lo cura todo?

Queda claro que el dinero es imprescindible y si no lo tienes, los problemas se multiplican (¿cuántas parejas no han acabado tarifando por culpa de un quítame allá esas facturas?). Lo más curioso, no obstante, es que sus "superpoderes" son dignos de estudio. De hecho, una sesuda investigación conjunta de las universidades estadounidenses de Minnesota y Florida y de la china Sun Yat-Sen concluye que "el dinero puede reducir la percepción del dolor físico".

Uno de los experimentos consistió en recordar a los participantes el concepto de dinero y hacer que metieran, a continuación, las manos en agua muy caliente. El resultado fue flipante: ¡los estudiantes aseguraron sentir menos dolor con el agua caliente al pensar en el dinero! Porque ya lo dice el refranero: "las penas con pan son menos" y, sobre todo, en época de crisis.

Lo que explica el estudio es que este hecho se debe a su valor simbólico, es decir, a la importancia que tú le atribuyes (y que influye más en la felicidad que el dinero en sí). Es decir, que si en tu escala de cosas que necesitas para ser feliz, el dinero se encuentra en una de las primeras posiciones, lo más lógico es que la importancia que le des sea mucho mayor. ¿Es eso bueno?

 

La clave: más optimismo

Y volviendo a la investigación de Diener y Seligman, uno de los datos más sorprendentes es que, para las personas felices, el dinero no resulta importante. Sin embargo, sus ingresos son, por lo general, bastante más elevados que los de aquellos que son pesimistas. El motivo es que los optimistas son más espontáneos y disfrutan de cada cosa que hacen. Dicho lo cual, en MFlipa estamos convencidos: la felicidad no tiene que ver con tener mucho dinero sino todo lo contrario: ¡tener más dinero es la consecuencia de ser feliz!

Etiquetas: consejostendenciaswellness

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