reflexoterapia

Beneficios de la reflexoterapia muy saludables

¿Todavía no conoces este tipo de terapia?

La reflexoterapia estudia las conexiones de nuestro organismo. Aunque no lo creas, ¡todo está interrelacionado!, por eso, los beneficios de la reflexoterapia te ayudarán a que tu salud sea mucho más fuerte. No es algo nuevo ni novedoso, realmente el origen es milenario, aunque hoy en día está muy de moda, sobre todo, por el estilo de vida que llevamos. Uno de sus puntos fuertes es ayudarte a que tu organismo esté en equilibro, ¡en cuerpo y alma!

 

¿Cómo se aplica la reflexoterapia?

La técnica consiste en hacer presión con los dedos en puntos muy específicos del cuerpo. ¿Y para qué tocamos estos puntos? Los puntos de la reflexoterapia actúan como zonas reflejas que actúan sobre otros órganos que no son los que estamos tocando en ese momento. El terapeuta empezará a hacer presiones sobre nuestras extremidades y se detendrá en los puntos de dolor. Una vez localizado el dolor, presionará haciendo círculos para aliviarlo, hasta que desaparezca.

 

¿Dónde aplicamos la reflexoterapia?

Sobre todo en manos, pies (reflexoterapia podal), orejas y nariz. Como se tratan de puntos en las extremidades con muchas terminaciones nerviosas podemos conectar los órganos internos y las extremidades a través del sistema nervioso y los meridianos energéticos. Si el profesional que está aplicándonos la terapia nota algún tipo de alteración, lo que hace es estimular la zona refleja mediante los puntos de presión para desbloquear la zona y eliminar el problema.

 

¿Para qué sirve la reflexoterapia?

Todo lo que hace que nuestro organismo esté en equilibrio se traduce por una mejor inmunización ante los transtornos que puedan surgirnos. Nuestras defensas se activan y, en consecuencia, gozamos de un seguro que nos permite evitar muchas enfermedades. Algunas de las patologías y enfermedades que podemos mejorar gracias a los beneficios de la reflexoterapia son: la cefalea, las afecciones del riñon, la artritis, bronquitis, problemas estomacales, etc. Además de prevenir o curar enfermedades concretas, también podemos conseguir un equilibrio energético que nos ayudará a estar en forma no sólo físicamente sino también psíquicamente.

 

¿Y los puntos reflejos?

Para que puedas hacerte una idea, te mostramos algunos de los puntos reflejos de la palma de la mano:

- Las glándulas linfáticas superiores.

- Las amígdalas, la tiroides, el estómago y el páncreas.

- Los senos frontales.

- La vista y el oído.

- La vejiga, el duodeno, los intestinos, el apéndice, el hígado, el bazo, el corazón y los pulmones.

- La cabeza, la nuca y la nariz.

Etiquetas: consejossaludwellness

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