tratamientopiel

Consigue un rostro perfecto

¿Sabes todo lo que tienes que hacer cada día para estar perfecta?

¿Quieres conseguir un rostro perfecto? La rutina diaria de tu piel no se limita sólo a aplicar antes de salir un poco de crema hidratante. A medida que la cosmética avanza, va lanzando productos más específicos para adaptarse a todas las necesidades y cubrir todos los aspectos de tu cutis. Además de proponerte los pasos imprescindibles para esos tratamientos diarios, te vamos a recordar algún extra que seguro que ya conoces pero que pasas por alto de vez en cuando, ¿o no?

 

Dormir 8 horas al día

Para conseguir un rostro perfecto dormir es uno de los principios fundamentales. Parece obvio pero nuestro ritmo de vida actual no nos permite hacerlo siempre que queremos. ¿Sabes que dormir es el mejor tratamiento para la piel? Mientras dormimos la piel regenera sus células y se recupera de los daños sufridos durante el día. 8 horas de sueño no garantizan una piel perfecta, pero sí una mirada más fresca y un cutis más descansado y con las líneas de expresión menos marcadas.

 

Beber mucha agua

¿Cuánta agua bebes al día? Dos litros al día son la cantidad necesaria para hidratar nuestra piel desde el interior pero, muy importante, también para eliminar las toxinas. Y es que si ayudamos a nuestro cuerpo a deshacerse de todo lo que sobra, esto se reflejará también en la piel, que estará más resplandeciente.

 

Desmaquíllate siempre antes de ir a dormir

Parece obvio pero hay muchas mujeres que no se desmaquillan por pereza antes de irse a la cama, ¡así no conseguirás nunca un rostro perfecto! Aunque no nos hayamos maquillado mucho, ¡e incluso nada!, para que la piel se regenere adecuadamente por la noche debe estar completamente limpia. Que no te pueda la vagancia, los métodos para desmaquillarse son cada vez más rápidos y fáciles de utilizar.

 

Limpieza en profundidad

Agua y un limpiador facial específico: la base imprescindible de cualquiera de los tratamientos faciales. Acabas con los restos de maquillaje y de suciedad ambiental, y por la mañana con la grasa que se forma mientras dormimos. Escoge un limpiador según tu tipo de piel, siempre sin jabón para no resecar, y aplícalo diariamente, por la noche y antes de acostarte.

 

Contorno de ojos

No hace falta tener arrugas para aplicar un contorno de ojos para conseguir un rostro perfecto. De hecho, podemos prevenirlas si mantenemos la zona hidratada, reforzando esa piel tan delicada y sensible. Eso sí, ¿sabes exactamente dónde está el contorno? No es el párpado inferior sino la piel que lo rodea.

 

Aplica un sérum

Tampoco hay que esperar a tener la piel madura para aplicar un sérum. Estos sueros de hecho son el complemento perfecto a la crema hidratante dado que refuerzan su acción sobre el tratamiento que apliques habitualmente. Son productos muy concentrados que se adaptan a las necesidades: hidratar, nutrir, eliminar arrugas, alisar, aportar luminosidad... Tienen una textura muy ligera y se funde inmediatamente con tu cutis. ¡No te lo olvides de él mañana y noche!

 

La hidratante nuestra de cada día

Y después del sérum, toca impedir que nuestra piel pierda agua, dejándola preparada para salir al exterior o para aplicar el maquillaje. Elige la textura que más te conviene: crema si tienes la piel seca o normal, fluido o gel si la tienes mixta o grasa. Además, si tiene protección solar será simplemente perfecta.

 

Hidrata y protege los labios

Su piel es muy delicada y se resecan y agrietan con facilidad. Ten siempre a mano un producto muy hidratante para evitar sus problemas más habituales, preferentemente con protección solar, y aplícalo en cada momento que lo necesites, especialmente cuando estés al aire libre.

 

Una limpieza profunda ocasional

Dos o tres veces por semana, tu piel agradecerá un peeling. Escoge entre los múltiples que hay en el mercado, cada vez más adaptados a tus necesidades. Los tienes mecánicos, con pequeños granulitos que arrastan la suciedad, o químicos, de textura suave y ligera, que acaban con las células muertas mediante la acción enzimática. Eliminando todo lo que tu piel no necesita, cualquier tratamiento posterior que apliques será más efectivo.

 

Y que no te falte la mascarilla

Una o dos veces a la semana, dedícate unos minutos y aplícate una mascarilla para conseguir un rotro perfecto. Son mucho más útiles de lo que imaginamos porque contienen una alta concentración de activos según la que compremos. Las tienes de todo tipo: astringentes para pieles grasas, nutritivas, hidratantes, antiarrugas, reafirmantes... Sirven para aportar una dosis extra de aquello que nuestra piel necesita, además de proporcionarnos unos minutos de relajación sólo para nosotras.

Etiquetas: bellezaconsejosmaquillajepiel

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS